martes, 23 de mayo de 2017

La cabeza de la zapoara



Tal vez sugestionado por la letra del popular merengue del músico margariteño, Francisco Carreño, el niño Exio Saldivia nunca quiso comerse la cabeza de la zapoara. Zapateaba cada vez que su madre lo obligaba aduciendo sus propiedades fortificantes. Prefirió las dulces naranjas valencianas.

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