domingo, 20 de enero de 2019

El cielo destino final




Omoro creía en un solo Dios pero no estaba de acuerdo con la ceremonia de la Pila Bautismal.  Así que creó su propio ritual dando a conocer el nombre del niño en reunión de familiares y amigos. En fiesta de almendras y miel susurró tres veces al oído el nombre a su hijo, luego lo hizo conocer a todos y finalmente pronunciando estas palabras lo alzó con  su cara vuelta al cielo: “Es lo único más grande que tú y a él habrás de volar un día ignorado por todos”.