lunes, 23 de marzo de 2015

Boogie woogie


Las obras de Soto tienen mucho del holandés  Mondrián, quien le dio la espalda a la II Guerra Mundial y se refugió en Nueva York donde continuó golpeando el modelo renacentista con su abstracción geométrica y oyendo un concierto de Jazz se la ocurrió el boogie woogie, cuadro de raros cuadrados que salpican de puntos y colores la retina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario