domingo, 31 de agosto de 2014

Paz y Amor

La madre se levantó temprano y al visitar la alcoba de su hijo la sorprendió la cama sin arrugas.  Angustiada pateó todos los parajes y calles de la ciudad y cuando la tarde se desplomó en sus brazos me preguntó por intuición materna si sabía del paradero de su hijo.

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