sábado, 27 de julio de 2013

Tres razones para escapar y volver



Montecristo tardó cinco meses en la apertura de un túnel  en la cárcel de Vista Hermosa por el que escapó, dio vuelta a una esquina y nuevamente regresó  al penal por la puerta principal. Los guardias se sorprendieron  cuando en horas de la madrugada un reo que debía estar durmiendo en su celda y no en la calle pidió permiso para retornar a su celda.  Fue la primera información que se tuvo de la espectacular fuga.  Lo  que no se explicaban era por qué había regresado.  El reo respondió: Primero, quería probarme de lo que soy capaz; segundo, quería probar el sistema de vigilancia y seguridad de la cárcel y tercero, quería poner a prueba la capacidad que tiene un prisionero para vencer el aburrimiento.

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