jueves, 12 de diciembre de 2013

Destino inevitable


Las fuertes corrientes marinas dominaron la nave Santa María hasta estrellarla contra los arrecifes de Quisqueya.  La tripulación quedó a salvo y los restos fracturados de la nao aprovechados para levantar un Fuerte que por ser prácticamente hijo de la Santa María, el Almirante lo bautizó con el nombre de La Natividad que, lamentablemente, también naufragó bajo al impetuoso oleaje de los Caribe y Cipayos.

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