miércoles, 11 de diciembre de 2013

El trujillano feliz


El trujillano tenía un alborotado palomar en el patio de la casa a disgusto  de su mujer aunque agradecida ella por las noches.  Era que disfrutaba de un marido adicto a la tortilla de huevos de paloma en honor a la creencia popular según la cual es una vianda varonilmente milagrosa.

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