sábado, 28 de diciembre de 2013

Irreversible vocación de pordiosero

El Pordiosero se levantó temprano como de costumbre para emprender su faena de limosnero.  Muy cerca de un  contenedor de basura se encontró una bolsa repleta de dólares y de inmediato, como buen cristiano, caminó hasta la Policía a dar cuenta de su hallazgo.  Días después el Ministro lo condecoró con la medalla del "Buen Ciudadano", y como el Pordiosero no quería lucirla en la solapa de su roído chaleco, la colgó bajo el puente donde vivía.

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