sábado, 5 de enero de 2013

Burro travieso


El campesino no trabajó la tierra ese día sino que montó en su burro y se vino al pueblo a cobrar un crédito que le había otorgado el Instituto Agrícola y Pecuario del Estado. Después de cobrarlo se relajó dando vueltas por la ciudad. De pronto sintió ganas de animarse y entró a una Cervecería del Paseo Orinoco. Ya de regreso y con el Sol transfigurado en crepúsculo no aguantó el trote del burro y se puso a descansar bajo la exuberancia de una Ceiba. Cuando el Astro Rey reapareció encandilando su rostro, sintió un cosquilleo en el lado de la faltriquera. Entonces vio cómo el burro tenía pedazos de billetes en el hocico y rebuznaba con deleite.

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