sábado, 12 de enero de 2013

El enano más enano tragado por un lau-lau en el Orinoco



El enano, a los ojos de quien lo veía, podía ser el enano más enano del mundo pues apenas medía sesenta centímetros de estatura. Había llegado al Orinoco a bordo de un barco de chapaleta como parte del elenco de un circo. Era de Budapest y había traído en su equipaje un buen abastecimiento de páprika y cebolla húngara, condimentos favoritos que lo hacían sentir bien a la hora de actuar. Asimismo una caña de pescar pues la pesca era su deporte favorito. De manera que con sus 34 años a cuesta que decía tener y luego de haber comprado ropa ligera en una tienda para niños, se fue con sus anzuelos a descubrir la fauna orinoqueña, pero tan pronto tiró su cordel se le pego un pez tan grande que lo arrastró con aparejo y todo. Su desaparición causó honda consternación en la ciudad cuyos habitantes se movilizaron a un rescate que parecía infructuoso, pero poco después un pescador de La Encaramada capturó un Lan-lau gigante y al abrirlo encontró en sus tripas al enano, quien al verse en los ojos abismados del pescador, exclamó sonriente: ¡Hola, casi me asfixio!

1 comentario:

  1. Es que los bagres del Orinoco son enormes y el enano muy enano, jajaja

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