miércoles, 27 de noviembre de 2013

Amor tirado a la mar

Jesús Manuel, tras cortejar en calidad de novio a Natividad, se alistó de marino en un velero  que se eternizó navegando de puerto en puerto sin poder recalar  al punto de  origen.  Natividad, confiando su esperanza en el azar,  le escribía apasionadas  cartas de amor metidas en botellas que luego lanzaba al mar, pero jamás hubo un mensaje de su amado sino de muchos  marinos, uno de los cuales se arriesgó desde alta mar a  impedir que se marchitara el amor de la novia abandonada.


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