domingo, 24 de noviembre de 2013

La bolsa o la vida



Para obligar al Acreedor a pagar su deuda muy atrasada, Emeterio contrató los servicios de un abogado que además era médico. En el Tribunal que lo  ventiló ganó el caso, pero a la hora del balance se dio cuenta que había sido como ganar una gallina y perder una vaca.  

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