miércoles, 30 de octubre de 2013

El artista visual


Humberto rompió con los cánones del arte visual tradicional y le dio por cultivar el arte geométrico abstracto como Vassarely y lírico como el de Kandisky, pero muy escasa gente en su medio se interesaba por su obra, plana o tridimensional. Su esposa lo criticaba y él para complacerla se dispuso a colaborar con ella  confeccionando hallacas y ofreciéndolas por encargo.  Por cada docena de hallacas regalaba una de sus obras que al fin terminaron por ser acogidas.  De suerte, que muy rara la familia en Ciudad Bolívar que no exhibiera una obra geométrica en su casa y cuando algún visitante preguntaba por su autor, le respondían “un loco que anda por allí vendiendo hallacas”.

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