viernes, 18 de octubre de 2013

La inmensa voz de Chica Antonia


Su voz era solemne y difusa, poderosa y penetrante, rompía con todas las tonalidades y llegaba sin rubor a todos los confines. La voz de Chica Antonia era única y valedera.  Ninguna otra se atrevía a responderle, se tragaba la plaza, reventaba el pecíolo de las hojas, maduraba prematuramente los frutos y convertía en tempestad los vientos que azotaban los cerros pedregosos.  Sólo, Eduvigis, el buzo de aguas profundas,  sabía donde residía su debilidad, pues cuando llegaba divorciado de la escafandra, la mujer se desmayaba como un lirio entre sus manos de corales.


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